miércoles, 1 de abril de 2009

Clase de naturaleza

Clase de tecno. Tecnología.
Ciudad universitaria. Estructura modular a la vista. Todo muy lindo, muy estructuradito. Paredes de hormigón gris. Ventanitas chiquitas forman una trama en una pared tomada.
En el centro del aula, sobre una tarima, murmura su clase, la primera clase, el robotito que trabaja en peugeot.
Cuando estabamos todos tratando de escuchar algo completamente embobados se sobresaltó una chica, después otro, y otro, y en menos de 15 segundos estábamos todos mirando una mariposa. Una mariposa en el tercer piso del pabellón 3 de ciudad unversitaria. Vino a posarse un poco en las flores de plástico, un poco a revolotear por sobre las cabezas. Vino a recordarnos. Para que no nos olvidemos.
El robotito nunca se dio cuenta. Ni siquiera se mosqueó cuando al menos 10 chicas pusimos el agudo en el cielo porque le tiraron un carpetazo.

jueves, 26 de marzo de 2009

Convenciones

Un aro.
Un anillo.
Un reloj.
Un pañuelo.
Cosas que significan, poco o mucho. Algo, remiten a un hecho, una persona, un compromiso.
Cosas. Simplemente. Acuerdos, convenciones.

jueves, 12 de marzo de 2009

Licuado

Jugar al pool, escuchar los Redondos, Jean y zapatillas de lona, Volver 4 años en el tiempo.
Si ponemos todo junton en una licuadora tendremos una idea bastante aproximada de lo que pasó anoche.
Diferencias: Con cerveza. Sin historias de amores enroscados.
Sólo mi primo, Barbie y yo.

lunes, 9 de marzo de 2009

Estética

Frizz, mucho frizz. Las trencitas son, tal vez, la mejor manera de disimular el frizz una vez que te las desarmás. Por qué? Simplemente porque después TODO es frizz.
Bastante afro. Bastante antagónico: pálida, ojos claros, bajita, torpe... pero con un peinado bieeen afro.
Estoy demasiado flaca, es impresionante la capacidad que tengo para adelgazar. O para no comer durante el verano...
De cualquier manera las odas a Ana están superadas así que nada va a impedir que coma!
Todavía no junto coraje suficiente, pero siento que me falta el arito en el ombligo. Hace ya un año y meses que lo tengo por ahí guardado (regalo de cumpleaños) y no me decido a ir a hacérmelo. Lo tuve en la oreja, pero no es lo mismo...
De cualquier manera hace mucho ya que decidí que voy a hacer con mi cuerpo todo lo que quiera y me va a gustar. Después de la experiecia de las trencitas (es decir todo el pelo atado todo el tiempo, en grupos que se mueven y manejan mucho más fácil que la masa gigante que cargo como melena en este momento) me dieron ganas de hacerme las rastas. Hay tiempo.
Por lo pronto con un batido me conformo.

lunes, 2 de marzo de 2009

No puedo, ni quiero, dejarte ver todo de mi.

Tu corazón, nena, tu corazón...

Pau dice "yo no sé cómo aguantás, es impresionante, te pasa de todo."

Si me quedo en casa porque no quiero que pase nada me mandan un mensaje diciendo que vaya a tal o cual lado, me llaman sólo para charla un rato, caen en casa. Lo curioso del caso es que nunca pasan al mismo tiempo ni con las mismas personas. O el mensaje o la llamada o la visita.

Si hace más de un año que no veo a alguien y justo me acuerdo de esa persona y no tengo nada que hacer, y casi seguro no tengo ganas de verla, llega de pronto mientras duermo la siesta.

Si salgo con intenciones de bailar toda la noche como una loca desbocada y sobria, seguramente me encuentre a aquel que alguna vez en un ataque de incoherencia me declaró su amor y no le creí.

Si estoy tirada al sol disfrutando del olor a piel quemada y tomando una cerveza, me ha de llamar aquel al que sí le creí cuando me prometió amor eterno.

"Y... uno se acostumbra, viste..." Se desarrolla, con los años, una capacidad camaleónica para salir de cualquier situación insólita, caer más o menos bien parada y no caer en la locura total.

Paulina dice "Ves? por lo menos yo con vos me entretengo... en mi vida nunca pasa nada..."

Cuidado, es una enfermedad contagiosa.

jueves, 26 de febrero de 2009

Demasiado sincera para mi gusto

Por qué será que en este blog sólo me da por escribir en enero?

Rompamos, juguemos, entremos en contradicción que es una de las cosas que más me gusta.

Insisto, estoy ida, ida muy lejos de mi, y ya no sé cómo volver. De a ratos me convenzo de que es porque estoy muy de vacaciones y no tengo ganas de hacer nada, entonces me activo, voy al gimnasio, a la casa del pueblo, visito amigos, en fin, me entretengo. Paso dos meses en junín en ese trajín de boludeo sólo para darme cuenta de que en realidad no hice nada de lo que hubiera querido hacer, no pasé suficiente tiempo con Impacio, ni con Lucía, ni con Laura, no trabajé, no estudié y no produje nada, ni siquiera escribí en los putos blogs.

Entonces pienso mucho más atrás, en la secundaria, en la infancia y digo "bueno... pero.... en realidad siempre fui así..."

Y es verdad, no creo que esté bien, no tiene excusa ser así de colgada, pero evidentemente ya no tiene solución.

Por lo tanto lo acepto, lo mastico, lo digiero, me quejo, entro en contradicción y me encanta.